Etiqueta: POEMARIO

EL DÍA Y LA NOCHE

Un domingo más en blanco,

con la música como única compañía.

Las estrellas no brillan,

no me salen rimas,

tampoco las busco hoy.

Es el silencio mi compañero,

alimento de mis sueños solitarios,

y veneno de mis noches quién lo decide.

Cada día sigue a uno anterior,

contínuo de un ciclo temporal

en el que la noche sigue al día,

el día a la noche,

con la certeza de que se repetirá.

Y la noche llega y se va,

mientras yo la pienso y observo.

Y el día llega y se va,

mientras continúo con mi vida,

con el silencio de esa noche oscura

a la que sigue el amanecer.

Y, de nuevo, llegará la noche.

Solitaria y fría como la anterior

LA ÚLTIMA BALA

Además de la lluvia, hacía frío,

decidí coger mi bufanda más querida,

dispuesto a recorrer el viaje más largo de mi vida,

sin retorno, sin mirar atrás.

Era un triste invierno para dar aquél paso,

copos de nieve y una gélida brisa asomaban por la ventana

en tanto que las balas del viejo rifle aún brillaban.

Sobre todo una

Llegado el momento, cerré la puerta de aquella vieja casa,

dejé dentro mis recuerdos y centenares de historias,

y me prometí no volver a pisarla nunca.

El único inconveniente, que hay promesas que no valen nada

TU HUELLA, MI ALMOHADA


Quiero que respires mi aliento

Quiero enredar tu cabello con el mío

Quiero volverme mestizo

Uniéndome poco a poco contigo

Quiero que apoyes tu cuerpo sobre el mío

Que me recorras lento

Quiero que contengas el ímpetu del desenfreno

Envuélvete en mi silencio, en mi respiración acelerada

Rodea mi cuerpo con tus ansiadas caricias

Hazle cosquillas a mi vida

Llévate de recuerdo mi sonrisa

Deja marcada en mi memoria, tus gemidos de este instante

Sellado a fuego este encuentro, que tantas veces soñamos

Siento tu deseo, lo percibo a cada momento

Sabes que te querría… sé que lo sabes

Haz que olvide mi nombre, que no exista nada más que tú y yo en este segundo

Deja tus huellas en mi vida…en mi cama

Este amanecer me delata, que otra vez te has colado en mis sueños

Apoyo mi cabeza en mi almohada… abro mis ojos… sonrío

LA MUERTE

Un suspiro de último aliento,

necesidad de huir y desaparecer,

necesidad de vivir de nuevo

pero incapaz de alzar el vuelo

Roto, pisoteado y dolorido,

incapaz de olvidar el daño,

de llorar porque no quedan ya lágrimas,

incapaz de experimentar sentimiento

Aún algún latido de esperanza,

duele en el alma como cuchillo clavado,

miedo de sufrir de nuevo,

miedo de volar de nuevo

Quizás todo ya acabó,

quizás es mejor llegado el final,

quizás mejor la cárcel eterna,

mejor la muerte en vida

Mejor que el riesgo al dolor.

Si algún volviera a latir …

de otra vida trataría.

TE BUSQUÉ

Te busqué cada tarde de lluvia
en brazos extraños, en
pupilas ajenas y en
atardeceres amargos.

Te busqué en un rincón
olvidado, donde el aire
se gira y el día se hace
todavía más largo y distante

Te busqué entre los ademanes 

del tiempo, en un cielo entre nubes, 

en cada gota de aquella tarde de lluvia

y entre aquellas canciones 

que se lanzan al viento.

Y tardé en encontrarte
lo que dura un largo
y triste invierno, con
la cara mojada de lluvia
y de lágrimas que se
pierden en el mar
de los tiempos.

EL PUNTO IMPERFECTO

El punto imperfecto a mitad de camino,

un tortuoso que no pretendo olvidar.

Firmo pactos y amnistías con la oscuridad,

alcanzo la luz al final de túnel.

Igual que el buitre leonado juega con su presa,

sin mayores consecuencias que su propio disfrute,

mi corazón estalla y se recompone,

ignorando, de manera sibilina, ese salvavidas llamado destino.

Me propongo desafiar a la vida,

tantas veces como la muerte lo permita.

La ruleta rusa está a punto girar,

y yo aprieto el gatillo sin dudar.